Abrirnos al potencial de amar, al sanar
y como iniciar un proceso de sanación
Abrirnos al potencial de amar, es conectar con la fuente del amor como fuerza unificadora en el centro de nuestro Ser.
Para abrirnos a tal fuerza, para sintonizar con ella, hay que abrir espacio a su expresión. Eso significa iniciar y pasar por un proceso de sanación que permita enmendar las heridas y traumas emocionales que son la causa de interferencia a que ese potencial de amor brille en nosotr@s.
El ejemplo del vaso lleno y su vaciamiento nos muestra la necesidad de hacer espacio para llenar con agua fresca todo nuestro Ser y esa agua fresca es la consciencia abierta a la cual se le denomina amor. La facultad de la empatía, la compasión, y la alegría altruista son parte integral de esa nueva consciencia abriéndose a su expresión espontánea como un bálsamo de bienestar.
La realidad es que nuestros vasos están en su mayoría casi llenos de las denominadas cicatrices emocionales. En mayor o menor medida, puede haber más espacio para la consciencia de la bondad al ir vaciando este vaso poco a poco.
Iniciar procesos de sanación casi con seguridad no es algo inmediato. Es algo que lleva tiempo, un buen tiempo. Incluso toda una vida. Sin embargo hacerlo puede ser el emprendimiento más importante de ésta. Su importancia radica en que es determinante para vivir plenamente, ser felices y estar en paz. A partir de nuestro interior enmendado, naturalmente se proyectará en lo externo y manifiesto todo lo saludable.

¿Cómo iniciar un proceso de sanación?
Al ser seres diversos, no todas las herramientas son idóneas para cada uno de nosotr@s. Puede que alguna sea mejor en determinado momento de tu vida y otras en otros momentos de tu vida. Es difícil que alguien pueda señalar exactamente que puede ser mejor para ti. En ese sentido, la intuición es fundamental. Escuchar a la voz de nuestro corazón que nos susurra que es lo que necesitamos.
Ahora bien, muchas veces es difícil escuchar a esa voz. La razón de esto es que es tanta la interferencia de agitación interna, que el canal está bloqueado.
Cual sea tu realidad en este momento, siempre puedes comenzar por algún lado, y probar. Al hacerlo irás reconociendo aquellas herramientas que puedan serte de más utilidad.
Irás adquiriendo paso a paso sabiduría a partir de la experiencia directa. Probar y ver que algo no funciona, puede ser algo maravilloso si nos abrimos a la auto observación y apreciar que estarás más cerca de aquello que si.
A veces algunas herramientas son idóneas para reforzar aspectos positivos, lo que es muy importante para continuar en el camino. Sin ese refuerzo, es más complejo adentrarnos en otras formas y procesos de sanación que por su naturaleza, van más profundo. Necesitamos de cierta fortaleza para ser capaces de afrontar esos rincones ocultos de nuestra psique y liberar su energía.
Algunas sugerencias:
Incorporar un proceso de terapia profesional puede ser muy útil. A partir de allí podrás recibir una orientación que podría abrirte a más posibilidades. Especialmente si estas pasando por momentos difíciles.
Escribe tus pensamientos, vivencias, emociones y sentimientos. Te entregará claridad al aterrizar en papel aquello que normalmente es nebuloso en tu mente.
Hablar con amistades y/o personas de mucha confianza, respecto a lo que sientes. Una amistad sincera al escucharte, permite abrirnos a aquello que clama salir y sanar. La escucha amable y atenta nos ayuda a confiar y sacar en un ambiente protegido lo que necesitamos liberar.
Viajar, retirarse: si te es posible, un viaje con propósito, puede ser de gran ayuda para abrir tu mente a experiencias transformadoras. Ten en consideración que la intención es muy importante. Un viaje con la intención de sanar, o abrir tu mente, crecer interiormente, y ser coherente con esto podría darte gratas sorpresas. Esto significa dejar de lado aquellas prácticas que son contraproducentes, por ejemplo irse de parranda y tomar alcohol o intoxicantes, etc. Un viaje de autoconocimiento requiere una decisión saludable para ti y eso implica dejar de lado aquellas prácticas nocivas que confunden y no ayudan.
Meditar: la meditación es una poderosa herramienta de autoconocimiento y liberación. Entrega claridad, calma, y equilibrio, muy necesarias para ir más profundo y comenzar a sanar. Las prácticas budistas de consciencia son especialmente poderosas en ese sentido, como la observación de la respiración natural (anapana sati) y Vipassana (comprensión clara). El propósito de éstas es liberarnos del sufrimiento y su mecanismo es universal.
Con los mejores deseos de felicidad, paz y armonía,
Aarón
