Alimento para la mente
Reflexiones sobre el contenido voluntario e involuntario que ingresa en nuestro interior.
Todo lo que tus sentidos perciben es alimento para tu mente.
¿Qué le estámos dando de comer a diario?
En la vida disponemos de los actos adheridos a nuestra voluntad y aquellos sucesos que van más allá de nuestro control.
Aquello que efectivamente podemos manejar es lo que nos concierne, ya que en gran medida nos ayudará a ser más felices si elegimos sabiamente que incorporar en nosotros.
La mente es la precursora de todo lo demás; es menester ser conscientes del contenido que elegimos como alimento, el cual entra por las puertas de los sentidos en todo momento.
Cuando escuchamos música ¿qué tipo de música elegimos?, ¿qué emociones y/o sentimientos nos despierta?.
¿Acaso nos inspira, nos da ánimos, nos empuja a revelar pensamientos más elevados, buenos, positivos?.
¿Acaso la música alimenta pensamientos de enojo, odio, agitación, melancolía, tristeza, lujuria, deseo?.
¿Qué decidimos ver?, ¿qué película, video o imagen?, ¿qué contenido trae esa visual en nuestra mente?.
Y así, con un sinnúmero de estímulos, al ir poniendo atención, iremos reconociendo qué contenido de la mente propician tales o cuales alimentos sensoriales, generando un auto conocimiento; este autoconocimiento será el precursor para elegir más sabiamente aquello que nos genere un bienestar genuino, aquello que sea la antítesis de la prisión sensorial y nos eleve a una liberación, al cultivo del amar, de la bondad, del equilibrio psicoemocional y al desarrollo espiritual u holístico humano.
Ser más conscientes requiere desarrollar activamente la facultad de auto observación que nos imprima este auto conocimiento vivencial; con esta primicia fundamental, con seguridad se desarrollará en nosotros una genuina felicidad interior, un equilibrio y una paz mas constante o establecida.
Ejercicio práctico:
Durante el día, observa que contenido comienza a surgir a partir de una canción determinada. Que sean dos canciones; una de elección tuya, y la otra, que hayas escuchado involuntariamente, ya sea porque alguien la puso de camino al trabajo, estudio, o en la casa, u otro contexto. Observa el carrusel de pensamientos que comienzan a gestarse, y las emociones asociadas, en ambos casos. Si lo deseas, anota tus conclusiones en un cuaderno de notas.
Puedes realizar este ejercicio a diario, cambiando por aquello que es visual, u otro sentido. Particularmente, si usas las redes sociales, puedes practicarlo con el contenido que consumes conscientemente, y también con el scroll automático que la aplicación te impone con sus algoritmos.
Si lo deseas, ¡feliz que compartas en los comentarios algunas de tus conclusiones o experiencias!.
Gracias por leerme,
Que seas feliz y alcances paz interior

