Bosquejo de Libertad
Siempre en evolución, siempre una aspiración.
Entre el velo de la expectativa, el lente del que dirán, el color de la vergüenza, el sonido de la reprobación, el sin sabor de la queja, y la incertidumbre de no encajar.
Todo ello, y más, no es más que la entidad externa de una mentalidad pre-existente, del prejuicio, de la proyección, de la multitud queriendo amoldar el mundo de acuerdo a sus propias luces y sombras.
Es el impacto, las sombras y huellas que quedaron impresas en nuestra psyque, de esa multitud de mensajes subliminales, constructos y mandatos, que limitan desde el inconsciente nuestro potencial de libertad.
Tú sigue tu camino, que la libertad no es un concepto, no es algo que se ajuste a las expectativas ajenas, mas bien, creo yo que tiene que ver con tener el corazón tranquilo; donde me visto como se me da la gana, donde cumplo mis logros diarios, esos pequeños grandes pasos sin dañar a nadie, y me dan alegría de vivir; donde el dibujo de aquello que me hace sentido, profundo sentido, se condice con la naturaleza y los resultados son algo positivo para la vida mísma.
Ver crecer esa planta desde su germinación hasta esa bella flor, amarilla, naranja, multicolor, variopinta, hermosa. Crece porque el entorno es apto, es favorable, y su potencial de hermosura puede florecer y embellecer el entorno, iluminarlo, enriquecerlo, hacerlo eternamente nuevo.
Que desde ese rinconcito de libertad tomada y hecha propia, la disperso como semilla bien cosechada, y la alegría de saber que podrá caer en otros campos donde bien pudiera ser bien recibida, y codearse con otras plantitas libres, que fueron capaces de expresar su potencial.
Creo quizás que por ahí va la cosa. Es una mezcla de esfuerzo, de profundo respeto, de consciencia del proceso, de amor.
Quizás por ahí va, el bosquejo de una libertad no definitiva, pero siempre en constante evolución, siempre una digna aspiración.
Gracias por estar.
Aarón

