Qué es meditar (parte 2) - Serenidad
Diagnóstico preliminar y que es serenidad junto con el samadhi y samatha
Hablar de una mente serena, para muchos podrá sonar como algo utópico. Y no es descabellado pensar así por el hecho que la serenidad es algo que nos elude como ciudadanos o personas en un mundo convulso a nivel psicoemocional: es de abierto conocimiento la crisis de salud mental reinante.
El estrés, la depresión, las crisis de pánico, la angustia, la desmotivación, y la convulsa orientación a buscar alivio rápido a estos padecimientos por medio de los distractores presentes actualmente donde predomina la tecnología (celulares, rrss, streaming, videojuegos, etc). y otros distractores ó más bien supresores del dolor y la sensibilidad, tales como el alcohol, drogas, comida chatarra, etc. Nos hacen vivir en una realidad lejana de cualquier concepción de serenidad.
Hoy es difícil concebir, incluso apreciar, a una persona que aunque se aleje a un espacio de naturaleza -por ejemplo- no es capaz, o le es difícil apartarse del celular, o del ruido.
Me ha tocado ver esta realidad al vivir en un lugar alejado y cercano a entornos turísticos; en general las personas no llegan a disfrutar de la tranquilidad a la que invita un escenario de belleza natural. Buscan compulsivamente sacarse la foto, la selfie, y luego seguir. Y no es que haya algo de malo en sacarse fotos. A mí me gusta sacar y sacarme fotos. El problema es el objetivo y la compulsividad, quedando relegado el beneficio real de estar en espacios de naturaleza y tranquilidad. Así, el sosiego es algo que elude a muchos. Más bien la venida a espacios de naturaleza obedece más a la excitación que produce el que los vean o atestiguar que se estuvo en tal lugar, para publicarlo lo más pronto posible en Instagram, Facebook o Tiktok. La gratificación ya no es por apreciar el silencio, el canto de las aves, el respirar aire puro. Es por los likes que trae la foto del paso fugaz por estos entornos naturales.
No hablaré por todos por supuesto. Hay personas que genuinamente vienen a buscar los beneficios que la naturaleza entrega. Genuinamente vienen a buscar tranquilidad, un escape consciente, un cambio en los estímulos sensoriales, una búsqueda por el ansiado sosiego, y honestamente se aplican a esa búsqueda.
Sin embargo, es una búsqueda que hoy en día me atrevo a decir, es más escasa.
La serenidad es un estado de la mente. Como tal precisa de su surgimiento desde adentro. Sin embargo puede beneficiarse y mucho la inducción mediante un entorno favorable. Hoy en día particularmente se hace muy necesario facilitar el entorno inmediato que ayude al surgimiento de la serenidad.
Una mente agitada, puede estarlo por diferentes gatillantes. Muchos serán externos, como problemas económicos, de relaciones, de trabajo, etc. Las adicciones a videojuegos, sustancias, comida chatarra, redes sociales, las incesantes notificaciones, las noticias negativas que ponen el cuerpo y sistema nervioso en estado de alerta constante, secretando cortisol.
He aquí que debemos buscar estrategias que nos ayuden a volver a nuestro centro y cimentar una serenidad desde adentro. Independiente de nuestras circunstancias externas inmediatas. Y esto es posible. Gradualmente.
Hay ciertas estrategias que es importante iniciar en lo relacionado a nuestros hábitos de consumo. Esto desde ya será beneficioso y he hablado sobre esto en otras publicaciones, como:
Aquí quisiera dar énfasis en la herramienta de la meditación
La meditación, uno de sus objetivos nucleares, es establecer la mente en un estado de serenidad.
Este objetivo se logra porque el fundamento de la práctica meditativa es el establecimiento de la atención (satipathanna), en el ahora. Particularmente y como lo he venido haciendo en otras publicaciones, me concentraré en el conocimiento práctico que nos entrega la tradición ancestral de las enseñanzas de Buda.
Si tomamos la práctica de Anapana Sati (consciencia de la respiración natural), a través de nuestra respiración volvemos la mente agitada cual ancla hacia el ahora. Esta práctica es particularmente potente para sacarnos de la agitación, de la mente rumiante. Y su clave es su sencillez; es permanecer en nuestra inhalación y exhalación por el máximo tiempo posible.
Ahora bien, sencillo no es sinónimo de fácil en este caso. Por la naturaleza del hábito de la mente reinante, los pensamientos intrusivos volverán como mareas. La clave está en ser empáticos y amables con nosotros mismos, aceptando el hecho que “mi mente se distrajo”, dándonos cuenta y volviendo nuestra atención a la respiración. De eso se trata. Hacer esto una y otra vez y la mente se irá calmando. Eventualmente podrás entrar en estados de serenidad. Podrán ser breves o profundos. Pero con la práctica, serán cada vez más recurrentes. y esta serenidad no se quedará solo en el momento de la meditación. Te acompañará cada vez más en tu diario vivir. Esto debido a que estaremos construyendo un nuevo músculo a nivel de la consciencia.
El músculo de la consciencia en el ahora.
Éste músculo es un estado de consciencia que antes estaba dormido. Poco a poco a través de la práctica meditativa construirás un puente a este estado de consciencia el cual su naturaleza es la calma, la serenidad, a un nivel profundo de nuestra psiquis. Para fortalecerlo, necesitamos, cual músculo, entrenarlo. El acceso significa que desde aquí, desde nuestra realidad “material” y mente “ordinaria”, construímos una escalera que hace descender, ó dicho de otra manera “hace surgir” estados de la consciencia descritos en detalle en algunas tradiciones antiguas como las enseñanzas de Buda. A estos estados de la mente se les denominó Piti (arrobamiento) y Passadhi (calma o paz profunda) y se alcanzan a través del Samadhi y Samatha.
El Samadhi es una mente concentrada pero no cualquier tipo de concentración. Es mas bien una concentración “espiritual”, donde la atención se vuelve hacia una introspección. La escalera que construímos viene de adentro, y desde ahí se conecta con algo íntimo y mayor. Hemos vivido demasiado en el afuera, en el hacer, en la distracción y esto no nos ha dado la posibilidad de conectar con esta otra parte interna que a mi modo de ver es la más importante.
Samatha, es el Samadhi o mente concentrada pero establecida en esta atención de manera profunda y continuada. La sabiduría antigua de Buda nos habla de diferentes niveles, a saber; Kanica Samadhi o concentración inicial; Upacara Samadhi o concentración de acceso; y Apana Samadhi o absorción de la mente y sus diferentes grados de profundidad.
Éste es un tema fascinante y creo que no hay suficiente difusión. Vivimos una vida que nos da una singular posibilidad de conocer y conectar con estas prácticas y conocimientos. Espero seguir compartiendo más acerca de estos temas.
Mientras, agradezco si llegaste hasta aquí. A continuación dejaré un video en el cual puedes comenzar a prácticar ó usar como guía para aprender meditación Anapana Sati. Está disponible de manera abierta en mi canal de Youtube.
Siéntete libre de compartir estas publicaciones y videos, si así lo sientes.
https://www.youtube.com/live/xxXa0jIJpQo?si=6rRaHG64gBk05oDI
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