Sobre la felicidad y las moradas sublimes
Felicidad transitoria y perdurable, autoconocimiento y consciencia
La felicidad es un fenómeno complejo. Lo que hace feliz a alguien, puede ser lo opuesto para otro, y viceversa. Definir a la felicidad conlleva una dificultad en la homogeneidad porque varía mucho lo que a cada ser humano le hace feliz, o que comprende por felicidad en su propia experiencia vital.
Teniendo en cuenta esto, quisiera expresar un estado de la felicidad que no tiene que ver con factores transitorios externos. Desde el punto de vista de la consciencia y sus diferentes estados, éste estado de la mente entrega los mayores beneficios a corto y largo plazo, y su sentir implica una mejora ética auto-generada, es decir, que el estado de la mente invita a expresar actos de palabra y obra conducentes a un bienestar personal establecido y un aporte colectivo.
Esta "felicidad auténtica", podemos comenzar en definirla por aquello que no es. Es aquella que no está adherida a las apariencias ni posesiones, ni al status, porque esa felicidad basada en lo material, en la posesión y estatus es la simiente del miedo, de la competencia y el desprecio al prójimo. A nivel aparente alguien podrá ser feliz con esto.
Sin embargo su felicidad es limitada y contrarrestada por la naturaleza impermanente a la que depende su felicidad.
Lo que sí es: es aquella felicidad de la consciencia tranquila y de la gratitud, de la bondad, la cual te abre a sentir sosiego, y eventualmente paz interna. Esta permite que nazcan sentimientos de empatía y compasión con el prójimo que pueda estar pasando por dificultades, o es infeliz o miserable.
Esta felicidad viene de un estado de la consciencia más elevado, en el sentido de que no está adscrito a los fenómenos decadentes del mundo. En la tradición antigua budista se les denomina los cuatro Brahmaviharas que significa las cuatro moradas sublimes, a saber: el amor, la compasión, la alegría altruista, y la ecuanimidad.
¿Me invitas un cafecito?.
Tu aporte me inspira a continuar compartiendo este contenido contigo. Puedes apoyar mi trabajo aquí https://ko-fi.com/aaronsepulveda
¡Gracias!
Estas "4 moradas sublimes" son estados de consciencia capaces de ampliarse y proyectarse de manera infinita, sin que eso conlleve contratiempos, dificultades o sufrimientos. No están sujetas a extremos, como los deseos mundanos que al ser mucho de algo, se convierten en avidez, y eso desequilibra la mente.
Comprendiendo entonces a la felicidad dentro de estos estados elevados de la consciencia, la cual los seres humanos tenemos en latencia, se pueden cultivar, y pueden crecer dentro nuestro, es preciso afirmar que, además de los propios beneficios de sentir estos estados en tí, por poco que sea, esto ya es beneficioso, y mientras más los desarrolles, cuanto más beneficiosos, y en donde no hay límites.
Y no solo eso. Entonces al vivenciarlos, genuinamente te nace ayudar, o pensar o desear el bien al prójimo. Porque con ese sentimiento no hay temor a que se agote tu felicidad, o temas perder tu estatus o riquezas. Puede que dispongas de ese estatus o buena condición externa, y te nace compartir algo de ello. La motivación central viene de un sentido de piedad a raíz de tu consciencia tranquila y conocimiento interior de las cosas que tienen real relevancia para llevar una vida mejor, con sentido.
Le solemos adjudicar la infelicidad a los fenómenos externos y en cierta medida si son gatillantes, especialmente cuando se pasa por periodos de necesidad. Sin embargo, el estrés y los sufrimientos psicológicos por lo general continúan aunque tengamos las necesidades básicas cubiertas o incluso estemos pasando por una bonanza, y esto es así porque aún hay condiciones psicológicas perjudiciales en acción, tales como el deseo empedernido o avidez, el odio, la insatisfacción, el miedo y todo esto a raíz del desconocimiento de nosotros mismos.
La falta de mecanismos que nos permitan gestionar nuestros pensamientos y encaucen un autoconocimiento es un factor decisivo para que se perpetúe este desconocimiento propio, y por ende, estemos al vaivén de las olas psicoemocionales de una mente inestable.
Es indudable que nuestra mente y emociones se ven agitadas frente a la carencia, o la pérdida. Nuestro cerebro primitivo despierta instintos de supervivencia frente a la adversidad, cambiando la percepción de la realidad, cerrando la mente a otros aspectos excepto a la necesidad acuciosa que arrecia en determinado momento.
No obstante, aunque dispongamos de las condiciones materiales y sociales adecuadas, de seguridad, confort y estatus, aún así podrá existir un miedo latente, a la pérdida de esas condiciones materiales, al deseo de tener más y por lo tanto, estar disconformes con lo que tenemos, despreciando aquello bueno que ya esta frente nuestro. El sufrimiento encuentra las maneras de presentarse porque depende en gran medida de factores psicológicos.
Es por esto que es menester encontrar vías que nos permitan auto conocernos más en profundidad. Las vías para ello son diversas, como por ejemplo una lectura o practicar alguna disciplina que invite una auto observación, al potenciamiento del cuerpo y de la mente.
Dentro de las innumerables herramientas, está el deporte en sus diferentes facetas, incluyendo prácticas filosófico/físicas como el karate, el yoga, tai chi.
La terapia psicológica.
Libros de autores reconocidos en el campo de la psicología y la filosofía, y más recientemente, las neurociencias divulgativas (autores pedagógicos en la materia).
Lectura de libros sagrados, como la Biblia especialmente el nuevo testamento y las máximas educativas éticas de Jesús, el Dhammapada de Buda con sus máximas de vida, etc.
Prácticas meditativas/contemplativas de tradiciones orientales tales como aquellas dadas por Buda. La meditación Anapana (observación de la respiración natural, Vipassana (visión interior o cabal), Metta (Amor y compasión), etc. y el mindfulness moderno.
Y una de las más potentes, la auto observación sostenida. Es Muy revelador ver nuestras propias reacciones como un mero observador, sin identificarnos. Ver nuestras maneras al relacionarnos. Las relaciones contienen claves profundas de nuestra psicología.
Lo que sea se adecúe a tu necesidad, a tu carácter, y que sientas que genuinamente te nutre será bueno. Si no estás seguro/a, siempre puedes comenzar por algún lado. Prueba. Incorpora diferentes opciones y prácticas y quédate con aquella que más te beneficie o aquellas que más te beneficien en lograr cultivar esa felicidad auténtica de las moradas sublimes o moradas divinas, el germen de nuestro potencial psicoemocional.
No hay un camino fijo. Tú recorres tu propio sendero, de vuelta a casa, a tu esencia más profunda.
¿Te gustaría apoyarme?. Estos escritos los comparto abiertamente. Tu aporte monetario me inspira a continuar compartiendo este contenido contigo.
¡Gracias de antemano, por considerar donar!. Puedes hacerlo directamente según tus posibilidades aquí https://ko-fi.com/aaronsepulveda
Con los mejores deseos de paz y felicidad,
Aarón
https://ko-fi.com/aaronsepulveda
https://www.youtube.com/@calmaypresencia
Ebook Humana Espiritualidad:


