Somos exploradores
Reflexión sobre el #sometimiento, #libertad, #agallas, #miedo, #espíritu
Somos exploradores. Precisamos experimentar para vivir, y en consecuencia, discernir de primera mano aquello que es bueno y que es malo.
Explorar requiere iniciativa. Aquella que nace dentro nuestro como un impulso básico y necesario.
Explorar no puede nacer desde el sometimiento. Someterse a la voluntad ajena es una traición a tu esencia y potencial de libertad, y precisamos libertad para encumbrarnos a experimentar, a explorar la vida. Permanece atenta, atento, a las señales de sometimiento que puedas encontrarte en el transcurso de tu caminar, las cuales suelen ser evidentes o sutiles, pero siempre se sienten en incomodidad en tu estomago cuando sabes que hay algo equivoco en que te pidan hacer algo que no quieres, o te aten las manos y el alma ante algo que sabes que es bueno para ti y quieres realizar.
Explorar requiere agallas. El miedo es esa compañera indeseable pero persistente, y a veces necesaria, que nos acompaña a todas partes. Sí, a todas partes, porque nadie está exento de vivir el miedo en la matriz de su cuerpo, mutando de diferentes formas y atuendos, desde la inagotable sensación.
Las agallas son nuestra herramienta para ponerle límites al miedo. Es una mezcla de Espíritu, aquella parte Muy íntima y elevada nuestra que sabe lo que es mejor para tí y te lo susurra suavemente o a veces con desesperación y fogosa rebeldía.
Las agallas sirven para poner un cerco de “no pasar” al miedo cuando éste no nos reporta utilidad y de hecho nos distrae y perjudica. Nos sirve para bajar el volumen a su voz, y hacer menos vistosas sus ilusiones.
Mediante las agallas, podemos recibir el combustible necesario para salir y explorar el mundo, sus posibilidades, y cruzar umbrales, hacia aquello que no concebíamos y que nos permite crecer y ampliar nuestra consciencia.
Explorar es algo físico, de los sentidos pero mayoritariamente, y me aventuraría a decir únicamente, es algo de la mente, del alma humana. Es la necesidad del espíritu de volver a si mismo mediante un redescubrimiento, y éste se desarrolla a través de la experiencia humana donde los sentidos son una herramienta, y la consciencia el centro de control que aspira a comprenderse a si misma.
¿Tú que piensas, sientes?
Aarón

