Volver a conectar, una y otra vez - desde la atención en la respiración natural
Publicación hecha originalmente hace 27 días, para los mecenas en Patreón.
La respiración es de aquellas necesidades vitales, la cual nos mantiene vivos y que sin ella morimos, incluso si por algunos segundos nos falta su existencia.
Más allá de su rol fisiológico, existe su rol psicológico, el cual es fundamental. En esta entrada compartiré algunos de estos pilares.
La respiración nos conecta con el presente
En esencia, la respiración nos acompaña en cada momento y lugar. Respiramos cada segundo, independientemente del ritmo de ésta. La costumbre es ignorar que la respiración está allí, más bien estamos acostumbrados a que su funcionamiento sea automático.
Es este automatismo el que está asociado a nuestro comportamiento automático. Nuestra mente esta eminentemente orientada hacia afuera, hacia los objetos de los sentidos (sonidos, visualizaciones, sabores, olores, etc.)
Lo perjudicial de esta orientación hacia lo externo es que ignoramos la base motivacional de la parte de la mente que busca aferrarse a estímulos desde el exterior, a través de los sentidos.
Como ignoramos esta tendencia de la mente, ésta funciona de manera independiente; el complejo automatismo cobra tal relevancia que al no ser conscientes de éste, hemos construido una identificación excesiva con sus maneras de operar, creyendo que “así somos”. En realidad, lo que ocurre es que hay muchas “mentes” operando, cada una queriendo satisfacer sus deseos. A este tipo de mentes se le puede categorizar como “mente de deseos”, o kama manas en la sabiduría antigua.
Foto tomada en el valle Chacabuco, actual Parque Patagonia en la región de Aysén. © Aaron Sepulveda.
Otras denominación a este tipo de mentes es “mente divagante”, al estar constantemente viajando de un lado para otro recreando eventos del pasado, proyectando sus deseos hacia un hipotético futuro, que a su vez desde la sensación corporal, nos impulsa a consumar tales deseos.
Los tibetanos le denominan “mente de sujeción” en el sentido de que la atención motivada por la avidez sostiene uno y otro “objeto” de deseo, de manera imparable.
Esta dinámica, al observarla desde la contemplación meditativa, constituye una cierta locura, por el hecho de no existir o haber una falta de una coherencia lógica entre los pensamientos que surgen. Ej: En un momento se puede querer tomar una bebida y al siguiente ir a ver una telenovela. Al instante la mente desea salir a caminar y eso se transforma en ir al centro comercial. En eso, puede surgir el deseo de mejor sentarse y mirar el celular. Todo en unos segundos incluso. La causalidad no está clara, más bien, es la parte o partes de la mente de deseos que actúan sin filtro, con desenfreno.
Otro aspecto importante de este tipo de mente es que es causa de sufrimiento.El estado predominante es de ansiedad y agitación con tintes de sentirnos abrumados, tristes, deseosos, impacientes, enojados, etc. En este tipo de estados de la mente no hay paz, no hay calma, no hay tranquilidad. Naturalmente, esto no es igual para tod@s y tampoco lo vivimos en el mismo grado en los distintos momentos del día. Sin embargo en mayor o menor medida, ocurre.
Es aquí donde la respiración es fundamental como ancla para recobrar el equilibrio psicoemocional, el equilibrio interior de la mente, de las emociones, y recobrar una coherencia entre los pensamientos y nuestras acciones.
Río Cochrane, Región de Aysén, Chile. © Aaron Sepulveda.
¿Cómo funciona la respiración para ayudarnos a volver al equilibrio?
La respiración funciona esencialmente de dos maneras, y existe una tercera que es la esencia del acercamiento meditativo / contemplativo que abordaremos aquí.
Respiración automática: se caracteriza por funcionar automáticamente, independiente de la voluntad y consciencia de ésta. La mayoría del tiempo suele ser ésta la que predomina en la mayoría de las personas, la mayoría del tiempo.
Respiración controlada: es posible controlar la respiración desde la voluntad. Es posible ser conscientes de la respiración y su longitud, pudiendo sostenerla por unos segundos y realizar inspiraciones y espiraciones profundas, rápidas o suaves.
Consciencia en la respiración: somos conscientes de la respiración y su flujo natural, desde la atención plena. La facultad mental de la atención es dirigida hacia cada inhalación y exhalación, independiente de si ésta es profunda o suave y además de los estados intermedios entre respiraciones. Practicar esto de manera atenta, deliberada y consciente constituye una práctica contemplativa, una meditación.
Anapanasati - la meditación de la atención en el aire que entra y que sale, o consciencia en la respiración natural.
Anapanasati es una palabra del antiguo idioma Pali de la India, en los tiempo del Buda histórico. Esta compuesta de dos palabras, anapana, que significa aire que entra y que sale, y sati, que significa atención. En su conjunto significan el ser conscientes de la respiración, tal cual opera, de manera continua, desarrollando así paso a paso los cuatro establecimientos de la atención (satipatthana) y eventualmente, al ir desarrollándonos en la práctica, avanzar hacia los siete factores de la iluminación. Esto según las enseñanzas de Buda en la tradición Theravada.
En el contexto presente, la respiración presenta una íntima relación con los contenidos de la mente y su conexión con el cuerpo. La observación de la respiración tal cual sucede nos revela el estado de la mente actual y su contenido, y a su vez, permite soltar el apego hacia estos contenidos. La mente que esta condicionada a sujetarse y perseguir los objetos de deseo cesa su funcionamiento y ocurre el milagro del desapego y liberación de tal contenido. Es por esto que esta práctica es muy efectiva para regresarnos al equilibrio psicoemocional, nos ancla en el presente, y el presente es en esencia todo lo que hay.
Mientras más practiquemos la consciencia en la respiración, esto es, la mera atención en su funcionamiento natural, iremos conectando con el presente más y más. Como los cúmulos condicionados del contenido mental perjudicial almacenan una determinada carga, su liberación es directamente proporcional al tiempo que permanezcamos en mera presencia y a su vez, disminuya el tiempo de la mente reactiva, que tiende a incrementar ese contenido almacenado.
La carga de los condicionamientos varía en cada individuo, sin embargo el principio es el mismo para todos.
O permanecemos en el desconocimiento, o permanecemos en sabiduría.
Espero este contenido te haya sido de apoyo en tu camino de autoconocimiento. Iré ahondando más en estos aspectos importantes del autoconocimiento, con base en la sabiduría antigua budista desde un acercamiento universal y experiencial.
Que todas y todos seamos felices y alcancemos paz interior.
Con cariño,
Aarón


